Tratamiento de apneas

APNEA DEL SUEÑO Y RONQUIDOS

La apnea es un trastorno del sueño común y grave que sucede cuando se interrumpe la respiración regular durante el sueño. Los ronquidos son comunes en pacientes con apnea, pero no todos sufren de apnea.

Hay dos tipos principales de apnea:

  • La apnea del sueño obstructiva: La apnea más común, resultado de un bloqueo en la circulación del aire durante el sueño, normalmente cuando el tejido blando en la parte trasera de la garganta se colapsa mientras duerme. Algunos factores de salud, como la obesidad, pueden contribuir.
  • Apnea del sueño central: Resulta de un problema con la manera en que el cerebro indica las órdenes a los músculos de la respiración. La vía respiratoria no se bloquea, sino que el cerebro no indica a los músculos que deben respirar. Este tipo de apnea puede ocurrir con afecciones como fallos cardiacos, tumores cerebrales, infecciones en el cerebro y derrames.

La apena puede afectar a cualquiera a cualquier edad, aunque los hombres son más proclives a desarrollar el desorden. El riesgo también es mayor para aquellos:

  • mayores de 40 años
  • con sobrepeso
  • con grandes amígdalas, una lengua larga o mandíbulas pequeñas
  • con historial familiar de apnea del sueño
  • con una obstrucción nasal debido a un tabique desviado, alergias o un problema sinusal

Si se deja sin tratar, la apnea puede dar lugar a una serie de problemas de salud, entre ellos:

  • alta presión arterial
  • derrame
  • fallos cardiacos, latidos irregulares y ataque cardíaco
  • diabetes
  • depresión

La apnea puede tratarse. Existen varias opciones:

  • Ajustar los hábitos del sueño: esto puede implicar sencillamente que no duerma sobre la espalda
  • Presión del aire positiva continua (CPAP): un dispositivo que mejora la respiración mientras duerme. El dispositivo suministra aire a través de los tabiques nasales y la presión de aire mantiene la vía respiratoria abierta mientras duerme.
  • Aparatos bucales: algunos dispositivos bucales pueden mover y sujetar la mandíbula a fin de evitar que la vía respiratoria se colapse. Las investigaciones demuestran que los aparatos bucales puedan prevenir con éxito la apnea en algunos casos leves a moderados.
  • Cirugía: según la American Academy of Dental Sleep Medicine, la cirugía en la vía respiratoria superior puede recomendarse cuando otras opciones de tratamiento no han logrado eliminar los síntomas de la apnea. En función de la localización y la naturaleza de la obstrucción de la vía respiratoria, el procedimiento podrá ser mínimamente invasivo o más complejo. Puede que sea necesario eliminar las amígdalas u otras partes del paladar blando o de la garganta

Algunos síntomas:

  • Se despierta cansado por las mañanas.
  • Está adormilado durante todo el día.
  • Tienen cambios de humor.
  • Tienen problemas de memoria u olvidan las cosas.
  • Se quedan dormidas viendo la televisión, leyendo o trabajando.
  • Tienen frecuentes dolores de cabeza.

El síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) en los niños es una enfermedad respiratoria frecuente y potencialmente grave, dispone de un diagnóstico fiable y de un tratamiento muy efectivo. El SAOS es un trastorno respiratorio relacionado con el sueño, forma parte del síndrome de apneas-hipoapneas del sueño. Afecta al 1-3 % de los niños y, además de las complicaciones cardiopulmonares, puede producir retraso en el crecimiento, dificultades de aprendizaje y se ha asociado con el cuadro de déficit de atención con hiperactividad. A partir de la sospecha clínica, la polisomnografía es en la actualidad la única prueba que permite diagnosticar y cuantificar la gravedad del SAOS en niños. La adenoamigdalectomía es el tratamiento de elección en la mayoría de los casos, con una efectividad que supera el 85 %
La apnea de sueño obstructiva en niños pequeños no es nada fácil. Debido a su incapacidad por verbalizar su estado general, los padres deben fijarse en los siguientes signos. Anque no siempre se dan todos ellos.

  • Irritabilidad general
  • Ronquido
  • Respiración  por la boca nocturna o diurna
  • Piernas inquietas
  • Pesadillas continuas o terrores nocturnos
  • Sueño inquieto (se mueve mucho)
  • Enuresis (se orina de noche)
  • Infecciones recurrentes (amigdalitis, laringitis, otitis…)
  • Cansancio excesivo (los niños deben dormir al menos 10 horas al día). Hay niños con problemas de apnea que duermen “demasiadas”horas y otros muy pocas.
  • Hiperactividad
  • Déficit de atención
  • Problemas de aprendizaje
  • Obesidad
  • Crecimiento tardío
  • Anormalidades craneofaciales
  • Alergias

Relación entre el TDAH y la apnea de sueño

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un desorden de la salud mental que afecta a un 5% de las personas infanto-juveniles en nuestro país. Aunque no todos los casos de TDAH están provocados por la apnea de sueño, este trastorno del descanso es uno de los factores de riesgo más importantes que predisponen a los niños al TDAH.

Una gran parte de niños que no tienen un buen comportamiento en clase sufren algún problema de razón clínica que debe diagnosticarse lo más rápido posible para poder poner remedio a la situación.

“Los dentistas, fundamentales en el tratamiento de la Apnea del Sueño en pacientes intolerantes al habitual”

Alteraciones neuropsiquiátricas, cardíacas, cerebrovasculares o hipertensión arterial son algunos de los efectos del síndrome de apnea-hipoapnea obstructiva del sueño (SAHOS), además de los trastornos derivados de la interrupción del adecuado descanso nocturno y que pueden afectar al rendimiento e, incluso, a una conducción segura, de los pacientes. Es  importante el papel que desempeñan los odontólogos, no sólo en la prevención de esta patología, sino en su deseable detección precoz y en el tratamiento de la misma, ya que existen una serie de dispositivos, que elabora y supervisa el dentista, para aquellos pacientes intolerantes al tratamiento habitual.

La apnea obstructiva del sueño, que está, de forma estrecha, relacionada con el ronquido, provoca un cese intermitente del flujo de aire por la nariz y la boca, durante el sueño. Los periodos de interrupción del aire son superiores a los diez segundos y pueden llegar a durar hasta dos minutos. La asfixia que produce despierta al individuo, en un proceso que puede repetirse entre 300 y 400 veces en una misma noche.

Para evitar el colapso y cierre de la vía aérea durante el sueño, se le coloca al paciente el conocido como dispositivo CPAP, un pequeño compresor que se une, mediante un tubo flexible, a una mascarilla y que introduce aire. Pero existen otros dispositivos, indicados en pacientes roncadores, SAHOS leves, moderados y severos y pacientes que no toleran el habitual CPAP, que mantienen la mandíbula en una posición más adelantada, para que el espacio de la vía aérea superior sea más amplio, en especial, detrás de la lengua.

Dispositivos a medida

En nuestra clínica fabricamos estos dispositivos, ya que deben estar realizados a medida, para cada paciente, y requieren una supervisión periódica. Su eficacia será evaluada mediante un estudio de sueño en la Unidad de Sueño Hospitalaria correspondiente, http://ortholab.es/project/twin-block-apnea/silensor/, http://www.orthoapnea.es/.

El Síndrome de Apnea-hipoapnea obstructiva del sueño tiene también incidencia en los niños. En estos casos, lo más importante es hacer un diagnóstico precoz, con el fin de reducir los efectos secundarios de esta patología en el crecimiento, sistema cardiovascular y conducta ya que, con frecuencia, los pequeños desarrollan cuadros de hiperactividad, déficit de atención, enuresis y menor rendimiento escolar.

La principal causa en el caso de los niños es el crecimiento excesivo de las amígdalas y las vegetaciones, por lo que se puede resolver el problema, en un 80%, tras la cirugía pertinente.

Es recomendable para los padres llevar a sus hijos, desde temprana edad, a las revisiones periódicas, ya que los tratamientos ortopédicos-ortodóncicos son claves en la prevención en aquellos niños con anomalías del crecimiento maxilar y /o mandibular. En este sentido, el dentista no sólo tiene el objetivo de proporcionar una buena colocación de los dientes del menor, sino, además, de dotar al pequeño paciente de un patrón esquelético facial que sea menos propenso al cierre de la vía aérea superior.