Férulas

Los problemas de la ATM (articulación témporo mandibular) son relativamente frecuentes, habitualmente muy molestos y pueden llegar a producir importantes limitaciones en las funciones masticatoria y fonatoria.

Su origen puede ser muy variado ya que son muchas las estructuras que forman la ATM o que pueden actuar sobre ella. Además debemos tener presente que las dos ATM (derecha e izquierda, que conjuntamente suelen agruparse bajo la denominación «articulación cráneo-mandibular») actúan al unísono y, por lo tanto, la alteración en una de ellas acaba afectando indefectiblemente a la otra. También las alteraciones en la correcta oclusión dental (la articulación entre los dientes de la arcada superior e inferior) termina por afectar a las ATM.

Habitualmente se dividen los problemas de la ATM en dos grandes grupos: funcional y orgánico.

– Los problemas funcionales serían aquellos en los que no encontramos alteraciones objetivas en la articulación, a pesar de existir sintomatología.

– Los problemas orgánicos serían los originados por una alteración evidenciable en la articulación.

Normalmente los problemas funcionales son más leves y fácilmente tratables que los orgánicos.

La sintomatología que producen las alteraciones de la ATM es muy variada, podemos citar por orden de importancia:

– Pequeños ruidos o chasquidos articulares.

– Dolores a la palpación.

– Dolores difusos que pueden aumentar con la masticación.

– Limitaciones variables a la apertura con desviación mandibula.

– Incluso bloqueos completos de la articulación.

La evolución de los problemas de la ATM es crónica. Si no se actúa tenderán a empeorar progresivamente haciéndose más patente la sintomatología.

En general todos los tratamientos comienzan por la relajación de la musculatura masticatoria mediante «férulas (o placas) de descarga (o neuro-oclusales, o de desprogramación, …». Éstas férulas son dispositivos que se colocan entre las arcadas dentarias y que pueden tener varias funciones: relajación de la musculatura masticatoria como ya indicamos, recolocación de los cóndilos mandibulares, etc.

En el caso de problemas funcionales se debe equilibrar la oclusión restituyendo los dientes perdidos y eliminando los contactos prematuros o anómalos. Para ello en ocasiones se precisa rehabilitar mediante prótesis toda la oclusión.